sábado, 10 de marzo de 2012

CONTINUACIÓN 3


El cielo, teñido de rojo, lloraba la sangre de los combatientes, caídos en batalla. Los cuerpos, que yacían en el suelo, tenían los signos visibles de su asesinato, aún frescos, pues la batalla se seguía librando, tanto en cielo como en tierra. Enemigos o aliados. Luz y oscuridad. Bien y mal. La batalla entre dos bandos que se disputaban el inicio de una nueva era, de una nueva especie, de un nuevo comienzo.

Las espadas chocaban unas contra otras, buscando el punto débil del adversario, para poder alcanzar su meta en la fina pero casi inquebrantable, armadura  del enemigo, y poder hundirla, poder cubrirla con la sangre del contrario. Ese era el fin de una espada. El ruido de la batalla, era fácilmente apreciada ya que las trompetas sonaban sin parar, unas  pidiendo auxilio, otras para ahuyentar a los enemigos. Lo que sí que era verdad, era que nada hacia estremecer más a la tierra que la sangre de unas criaturas, anteriormente llamadas divinas y protegidas por toda la creación. Sus alas, en continuo movimiento, pretendían derribar, gracias a su envergadura, al que tenía más cercano a él.

Las plumas caían del cielo: negras o blancas, da igual. Había tantas que era imposible apreciar el color de cada una. Suavemente, se pasaron unas cuantas sobre un cuerpo que yacía al lado de uno de estos seres, combatiendo, con todas sus fuerzas, ante un ángel de alas negras, que no cesaba de asestarle, una  y otra vez, estacadas para bajar sus defensas.

- ¡AZANAEL, NO PODEMOS PERDER! ¿Me oyes? Tenemos que protegerla- gritó.

Un ángel de alas blancas, caídas, derrotadas, sin vida, sentado, sin importarle lo que ocurriría al bajar sus defensas respondió a su llamado.

- ¿Por qué? Está todo acabado. Lilith ha sido tentada, y ha caído bajo su influencia. No podemos hacer nada. Todo está perdido, todo está perdido…-sollozó.

Una espada centelleó en el aire, en dirección a Azanael. Toda su vida pasó por sus ojos. La sonrisa de Él al ver cómo esa nueva e inexperta raza humana crecía; la primera misión que realizó con éxito; su primera armadura…Todo, quedó reducido a la nada. Cerró los ojos, esperando lo inevitable. Dejó de luchar, se rindió a un fin que creía que nunca iba a llegar, y esperó. Y esperó. Pero el dolor de la espada rasgando su piel, no llegó. Miró hacia arriba. Lo que vio lo dejó sin palabras. Gabriel, herido de muerte por protegerle. La herida goteaba abundante sangre, que no cesaba de salir. Gabriel, su amigo y mentor, caído en batalla por protegerle…

- ¡NO!-dijo, y con un grito de rabia, se abalanzó contra el ángel de alas negras.

2 comentarios:

  1. Me podrias decir el angel Azanael que virtudes tiene?

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  2. Azanael es una creación mía, según lo que tengo entendido, no existe. De todas maneras, ¿a qué te refieres exactamente con "virtudes"?
    Siento la confusión.

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